Mejorando nuestras habilidades en el Poker Online

El poker es, sin lugar a dudas, el juego más estratégico que podemos encontrar en cualquier casino online, oponiéndose por ejemplo a las máquinas tragamonedas en la profundidad de sus aspectos estratégicos. En el poker no contamos con ventaja de la casa, por lo que nuestras habilidades se ponen a prueba contra el manejo de las cartas del resto de jugadores. Aunque el azar aún juega un papel importante en este mítico juego, la parte táctica que queda a cargo del jugador es increíblemente profunda y variada, lo que da lugar a una serie de estrategias que hacen las delicias de aquellos jugadores que disfrutan de la lectura psicológica de sus compañeros de mesa, o del cálculo probabilístico que supone intentar aproximarse a las manos que pueden haber salido en la mesa en base a nuestras cartas y el resto de cartas comunitarias de los jugadores.

El tipo de poker que más profundiza en la estrategia del juego es el Texas Hold ‘Em, que nos demuestra que no son tan importantes las cartas que nos han tocado, sino cómo las jugamos. Este lado estratégico del juego, que une la resistencia psicológica junto a la probabilidad matemática, obliga a los jugadores a adoptar un tipo de personalidad sobre la mesa que se vea reflejado en las diferentes acciones que se toman durante la partida. La más mínima inseguridad o el fallo más ligero de nuestro discernimiento pueden jugarnos una mala pasada y hacernos perder una buena parte de nuestras fichas. Es por eso que, en los torneos internacionales, vemos como los jugadores cubren su rostro con gafas de sol, capuchas, cascos o frondosas barbas. Si evitamos que nuestras emociones puedan ser leídas por el resto de participantes, contaremos con una intensa ventaja desde la primera mano de la partida.

Es cierto que el poker a través de internet, jugado en un casino online, reduce la posibilidad de que los jugadores se metan en nuestra cabeza y adivinen qué tipo de mano estamos jugando con tan sólo ver la expresión de nuestro rostro. Sin embargo, esto no elimina el factor psicológico por completo, y puede motivar que los jugadores se concentren en las sensaciones que nuestras acciones sobre el tapete transmiten. En el poker online es común que el resto de jugadores anoten mentalmente qué patrón de juego estamos tomando, para así atacar con más eficacia y contrarrestar nuestras manos en los momentos adecuados. Por lo tanto, es esencial que conozcamos a qué tipo de jugadores podemos enfrentarnos cuando es nuestro dinero el que se está jugando sobre la mesa. Asumiremos, para facilitar la comprensión, que nuestra modalidad de juego predilecta es el Poker Texas Hold ‘Em, que nunca debe confundirse con el Video Poker, que se asemeja más al funcionamiento de una máquina tragamonedas en cuanto al rol de la probabilidad y la habilidad del jugador.

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El primer tipo de jugador que podemos encontrar es el tight-agresivo, también conocido como shark (tiburón). Es un jugador que prefiere retirarse de aquellas manos que no se ven claras, guiándose especialmente por las dos cartas iniciales de cada mano. El jugador tight-agresivo se retira muy a menudo, y pasa desapercibido durante gran parte de la partida. Sin embargo, cuando cree contar con la oportunidad de jugar una gran mano, apuesta con muchísima agresividad y tiende a asustar al resto de jugadores de la mesa con su férrea capacidad de decisión. Es un jugador que requiere una habilidad de discernimiento muy clara, sabiendo en qué momento resulta rentable ir a las apuestas y en qué momento retirarse, pero también es cierto que lleva a cabo un tipo de juego recomendable para principiantes. Si reducimos nuestra cantidad de faroles y aumentamos nuestras retiradas, las pérdidas tenderán a minimizarse y ganaremos autoridad en la mesa. De esta manera, además, aumentará nuestra credibilidad en el momento en que nos veamos obligados a farolear, que será exclusivamente cuando hayamos ido a una mano en la que creíamos tener grandes opciones, que más tarde se han desinflado una vez puestas todas las cartas comunitarias sobre la mesa. Si vienes de un juego en el que te enfrentas a la casa, al estilo de las máquinas tragamonedas, deberás aprender a mentir y a mantener una postura impasible sobre la mesa de juego.

Avanzando en la escala, encontramos al jugador tight-pasivo, también conocido como rock (roca). Al ser un jugador tight, el número de manos que jugará será también muy reducido, pero se caracterizará por realizar apuestas conservadoras en el momento en que cuente con una buena mano. Esto se debe a que este tipo de jugador desea arriesgar las menores cantidades de dinero posibles, prefiriendo alcanzar la fortuna mediante el trabajo a largo plazo y las pequeñas ganancias. Es común que este jugador se sienta asustado ante los jugadores más agresivos, que pueden echarle fácilmente de la mesa con apuestas altas. Si nos adscribimos a este tipo de jugador, es necesario saber que no debemos achantarnos ante otros jugadores y apostar con confianza en los momentos decisivos en los que creemos contar con una mano realmente buena.

Una vez hemos explorado las posibilidades de los jugadores tight, es necesario pasar a distinguir a los jugadores loose. Al contrario que los tight, son aquellos que juegan una gran cantidad de manos sin importar el reparto de cartas inicial, por lo que cuentan con una gran confianza personal y siempre creen poder mejorar su mano durante el desarrollo de las rondas iniciales, sin tener miedo a las fluctuaciones en el bankroll.

En primer lugar, distinguiremos al jugador loose-pasivo, también conocido como fish (pescado). Este jugador no sólo se caracteriza por jugar un número muy elevado de manos, sino también por ir siempre al resto de apuestas de la mesa sin subirlas demasiado. De esta manera, pasa desapercibido dejando que el resto de jugadores suban las apuestas constantemente y llevándose finalmente el bote de las manos de la forma más silenciosa posible. Sin embargo, su alto número de manos jugadas hacen que el resto de jugadores lo vean como volátil y poco estable. La proliferación de apuestas muy conservadoras hace que las fluctuaciones en su bankroll no sean tan grandes, pero también provoca que las ganancias sean pequeñas y progresivas, de forma opuesta a lo que suele ocurrir en las máquinas tragamonedas, para así utilizar un ejemplo sencillo y fácil de comprender.

El jugador loose-agresivo, por último, es el jugador más loco de la partida de poker, y por eso se le conoce como maniac (maníaco, demente). Es un jugador que no solo juega casi todas sus manos, sino que tiende a farolear con frecuencia y a subir las apuestas de forma muy, muy agresiva. Cuando el jugador que adopta esta personalidad es experto, resulta increíblemente difícil de contrarrestar, ya que puede jugar con nuestras inseguridades y tirarnos de las manos con frecuencia. La única manera de jugar contra él será manteniéndolo controlado mediante apuestas bajas, e intentando que el bote llegue lo más bajo posible hasta las fases finales de la mano. El loose-agresivo es un jugador sin miedo a apostar, que no se achanta si una mala jugada ha dado un terrible bocado a sus ingresos. Continúa jugando y es capaz de recuperar su apuesta con ingentes beneficios en una buena mano jugada de forma agresiva.

Cuando nos adherimos a un nuevo estilo de juego o queremos probar a jugar de manera diferente a como lo hemos hecho siempre, lo ideal es adherirnos a las diferentes ofertas y promociones que nuestro casino online debe poner a nuestra disposición. Un gran ejemplo de ello es Bet365, que siempre cuenta con jugosos bonos de bienvenida. Para optar a estos bonos de bienvenida, que reducen en gran medida el riesgo en que incurrimos en nuestras primeras apuestas en un casino online, tan sólo tendremos que registrarnos en su página oficial. Es aquí donde toca comentar la existencia del código bonus Bet365, que puede incrementar los porcentajes de nuestro bonus, pero su introducción no es absolutamente esencial para optar al bonus que Bet365 ofrece en su web. El código bonus bet365 puede estar disponible de forma permanente o temporal en algunos blogs y sites sobre el poker online.

Es necesario aclarar que no existe un tipo de jugador de poker que sea mejor que el resto. Los jugadores profesionales son capaces de ganar adoptando cualquiera de estas estrategias, pero lo más recomendable es ser un jugador tight-agresivo: es el tipo de jugador más versátil, y el que menos incurre en la posibilidad de errores mediante la puesta en escena excesiva de faroles.

Si sabemos discernir en qué momento debemos estimular al resto de jugadores a ir con nuestras apuestas agresivas, y en qué momento decidir que no merece la pena jugar una mano difícil o ajustada, veremos que nuestro bankroll disminuye poco, pero aumenta de forma ingente en cada mano exitosa. Para ello tendremos que fijar toda nuestra atención en el conocimiento de las manos, y distinguir qué posibilidades tenemos de formar la mano adecuada con nuestras cartas iniciales. Además, el jugador tight es increíblemente serio y respetuoso con el protocolo de la partida, y sólo habla cuando es absolutamente imprescindible. De esta manera, contribuye a que el respeto del resto de jugadores hacia él crezca, y su efectividad a la hora de retirar al resto de manos cuando farolea se convierte en una realidad palpable.